Puede ser una secuencia de la película
El exorcista reproducida en peluches de punto, un jersey colorista para un perro salchicha o una funda de tela para un reloj digital de pulsera. Las manualidades con hilo y aguja (y en otros soportes), las
arts and crafts (artes y oficios, en jerga inglesa), hace años que han dejado de ser
cosas de abuelas y ganan adeptos, chicos y chicas, que organizan quedadas para intercambiar ideas, graban vídeos explicativos y los cuelgan en una pujante comunidad de
blogs y redes sociales temáticas. En este caldo de cultivo nace
El costurero, una revista bimensual y bilingüe en español e inglés... y en papel (aunque con una potente versión digital en
http://elcostureromagazine.blogspot.com/ ).
"Simplemente nos gusta el papel (lo utilizamos reciclado y ecológico), la fotografía, el diseño, hacer algo especial y ofrecérselo a una audiencia muy concreta", indica desde Sevilla Anabel García, nieta de modista y editora de El costurero. El primer número de esta revista (acompañada de un cuadernito y un colgador de pendientes en papel) se puede encargar en Internet o adquirir en locales y tiendas especializadas a un precio de cinco euros.
La apuesta de García responde a la intuición de que cada vez hay una demanda mayor de publicaciones sobre el fenómeno del
hazlo tú mismo (DIY, en sus siglas inglesas). "La mayoría de ellas están escritas en inglés o en japonés, sin embargo su difusión es internacional. Por tanto hay demanda de libros en español y en un sentido inverso, hay mucho interés por parte de los angloparlantes por conocer la cultura artesana iberoamericana".
Durante la crisis económica de los setenta, los rescatadores de la cultura popular, mezclados con una veta
hippy, ganaron fuerza entre las élites intelectuales. Ahora, coincidiendo con otra crisis económica, vuelven pero con un estilo más
indie e irónico. "Lo novedoso es la utilización de estas técnicas para realizar diseños más contemporáneos, y que el rango de personas a las que interesa es mayor. Prácticamente no se utiliza la palabra manualidades, se ha sustituido por
handmade [hecho a mano, en inglés] o
craft, y gusta tanto entre hombres como en mujeres de muy diversas edades", señala García.
"Es inevitable hablar del
arts and crafts como gran tendencia que vuelve sus ojos al pasado para encontrar una manera apacible de entender el mundo y el trabajo", apunta el sociólogo y cazador de tendencias Miguel Fernández de Molina en su
blog, Señales débiles.
Anabel García admite la existencia de un modo de vida
craft: "Se nota en cosas sutiles, actitudes hacia el medio ambiente, la forma de consumir, más sostenible, el reciclaje, el aprecio por las cosas bien hechas y de calidad... Es una (pequeña) revolución cultural, artística y social".